Lean startup Neon boots

La historia de Neon Boots de @ivanrguez. Un ejemplo de Lean StartUp aplicable al ecommerce.

Últimamente cuando hablo de la metodología Lean StartUp para un proyecto de ecommerce mucha gente me mira raro y se piensa que estoy de coña. Otros, sin embargo, se creen que dicha metodología Lean StartUp es la bomba y que cualquiera puede hacer un buen negocio haciendo experimentos sin invertir dinero ni tiempo.

A los primeros decirles que no estoy de coña, que esto va muy en serio y que cuanto más practico y profundizo en esta metodología Lean StartUp más creo en ella. Y a los segundos que sepan que en esta vida no hay nada gratis y mucho menos sin esfuerzo, pero que aún así todo es posible si uno se lo propone.

Nada mejor para ilustrar estos conceptos que contaros la historia de mi amigo Iván Rodríguez (@ivanrguez). Uno de esos emprendedores con pasión por sus ideales, incansable para conseguir sus metas y luchador con mucha cabeza.

Es la historia de cómo un ex-ingeniero de Vodafone empieza creando un portal de moda llamado Truendy y termina siendo propietario de una marca de calzado llamada Neon Boots, que no solo se vende en su propia tienda online, si no que además ha creado un canal de distribución en tiendas físicas de alto nivel.

Este empresario descubrió la metodología Lean StartUp mientras se iba dando varios trompazos contra la pared y ha demostrado que puede montar una tienda online de éxito en 2 días con muy pocos recursos pero que para ello ha tenido que invertir mucho tiempo, mucho esfuerzo y mucho coraje hasta encontrar el camino.

Pero en esta ocasión no la voy a contar yo si no que va a estar relatada por él mismo en dos pequeñas historias. Antes y después de Neon Boots.

Os dejo con Iván:

Lean StartUp. Parte 1: Truendy, la antesala de Neon Boots

La idea de Truendy surge en 2010. Por aquella época trabajaba en Vodafone, y tras unos años intensos participando en proyectos tecnológicos muy interesantes como firma electrónica móvil, plataformas de mensajería premium y sistemas de moniorización de red (de aquellas viene mi pasión por los datos), me entró el gusanillo de volver a lanzar algo propio.

Me gusta echar a rodar proyectos, sean propios o para otros, como hacía en Vodafone. Es una sensación díficil de definir, creo que “me pone” sería lo más adecuado, jejeje. Se juntan ilusión por algo nuevo, las vueltas para darle forma y la adrenalina del despegue.

Bueno, que me enrollo. Anteriormente ya había tenido empresillas y me picaba de nuevo el gusanillo. Llevaba tiempo con el run rún en la cabeza, y hablando con mi compañero Luis (@luisclementem) comenzamos a darle vueltas a qué podíamos montar. Creo que soy más emprendedor por ganas que por necesidad o ideas, no sé si eso es bueno o malo.

Ya por aquella época el ecommerce estaba empezando a moverse en España y había leído muchos casos de EEUU. Salvando las distancias, va adelantados varios años y se pueden conseguir tendencias de lo que va a pasar aquí (aunque mejor no guiarse de Techcrunch, jejeje).

El gran problema del ecommerce es tener el tráfico suficiente como para vender algo. Dándole vueltas a cómo conseguir tráfico gratuito pensamos en hacer algo para atraer a gente prescriptora que moviese a posibles compradores.

Estudiando diferentes sectores que gustan al gran público y que no estuviesen tan explotados, vimos que el más accesible era con diferencia la moda (comparando con EEUU) por los diferentes actores que hay. Comentándolo con nuestras chicas surgió el tema de los blogs de moda.

Sinceramente cuando me lo comentaron me llamaba la atención, por no decir que no me entraba en la cabeza que alguien se tirase fotos de cómo iba vestido cada día y lo compartiese.

Y surgió la idea, ¿por qué no crear una comunidad en la que juntar a todas estas chicas, que empezaban a mover mucho tráfico, y que les sirviese de plataforma de promoción? Ellas saldrían ganando y nosotros nos llevaríamos bastante tráfico al que poder ofertar productos de moda.

Esa fue nuestra idea de partida, y nos pusimos a trabajar en el concepto, quizás demasiado a lo loco.

Lo primero fue conseguir el nombre. Algo complicado por la dificultad de encontrar lo primero una marca relacionada con moda, corta y cuyo dominio esté libre o sea barato comprar a un domainer.

Tras consultar a mucha gente nos quedamos con dos: Truendy, que viene del mix True + Trendy, y otro nombre que no voy a revelar por si explotamos en el futuro, jejeje.

Juntando a amigas y amigas de amigas (desde el principio nos centramos en mujer, dejando la puerta abierta a hombres) tanto de España como de fuera de España, les pedimos que nos diesen su opinión sobre los nombres y qué les sugerían, todo sin contarles de que iba el proyecto. Ganó Truendy tanto entre las españolas como entre las de fuera.

Mientras, comenzamos a desarrollar la plataforma, permitiendo subir tanto prendas individuales (muy jugoso para el ecommerce por la posibilidad de ofrecer prendas que combinan) como looks completos en los que se indicase cada una de las prendas.

Hicimos un barrido muy importante de blogs y empezamos a contactarlos uno por uno, dándoles un trato personal para presentarles la idea, con muy buena aceptación. Este punto creo que es importante, si has detectado a tus powers users no me seas vago y mandes un mail genérico para contactarlos a todos de una vez. Mejor ir uno por uno escribiendo algo personal, comentando su blog, etc, etc. Cuando te preocupas por la gente y su trabajo tienes más posibilidades de que sientan afinidad por tu proyecto.

Mientras desarrollábamos la plataforma y empezábamos a contactar usuarios, descubrimos un par de plataformas similares en EEUU, fue un poco decepción porque siempre piensas que haces algo único. El palo más grande fue cuando descubrimos que en España había un proyecto parecido del grupo Intercom (trendtation) y que se anunciaba otro proyecto muy parecido, Chicisimo, de la mano de Gabi Aldamiz, con mucha experiencia en internet tras haber lanzado Strands en EEUU.

Hicimos un estudio de competencia, pero a veces ésta se encuentra en una etapa tan embrionaria que no es tan fácil de descubrir. Desde luego desde ese momento dedico más tiempo en investigar.

Lo bueno de esto es que llegas a la conclusión de que en un mundo global como el que vivimos es bastante probable que cuando se te ocurre una idea, a la vez, dos meses antes o dos meses después se le ocurra lo mismo a un estadounidense, un sueco o un chino, y joder, si hay experiencias en otros países que empiezan a sacarle dinero a esto es buena señal no?

Y cómo sacarle pasta a todo esto? Evidentemente de la competencia sacas ideas, pero nuestro enfoque como decía al principio iba muy dirigido al ecommerce.

En el roadmap estaba lanzar al principio un apartado tienda para ir probando con la venta. Luego vimos que es complicado redirigir al publico así, es más forzado. La alternativa era la posibilidad de compra de la ropa que estuvieses viendo en ese momento o una alternativa muy parecida, todo con un buen motor de recomendación.

Desde el primer momento comenzamos a monitorizar toda la actividad de los visitantes, asociándoles a diferentes perfiles (marcas que le gustan, tipo de prendas, precio de las prendas, colores, etc). Al principio fueron 4 fijos y según iba evolucionando el sistema se creaban perfiles dinámicos (bastantes más de 4, jejeje).

Esta cantidad de datos era fantástica de cara a asociarla con un motor de recomendación, pero nos dio muchos problemas en la arquitectura de la plataforma cuando empezamos a crecer. Hay muchos datos que almacenar pero sobre todo para procesar :S

El motor de recomendación también era un buen quebradero de cabeza, por suerte en España había proyectos interesantes como Brainsins, Strands Recommender y Blueknow con los que podíamos llegar a un acuerdo.

Tras bastantes meses de curro, básicamente en nuestro tiempo libre después del trabajo, decidimos que teníamos un mínimo con el que salir en escena (si volviera a ese momento seguamente habríamos salido con menos y antes) y nos planteamos tirarnos a la piscina y dejar nuestros trabajos.

La sensación fue de vértigo. Es fácil montarte tu película cuando tienes unos ingresos fijos al mes, pero cuando llega el momento de dejarlo, aparece el vértigo. Las otras empresas que tuve fueron con 20 y pocos y viviendo en casa de mis padres, poco riesgo, pero ahora con 30 y a 3 meses de casarme… jejeje. Por suerte conté con el apoyo de mi familia y mi ahora mujer. Creo que esto es clave, porque cuando vienen los momentos malos en la montaña rusa que es lanzar un negocio, sentir el apoyo de tu gente es muy importante para acabar con las dudas.

En Marzo de 2012 dejamos nuestros trabajos y nos pusimos full time con ello, o como dicen mis amigos de cachondeo, al 120%.

Lanzamos una beta privada con un grupo importante de bloggers a finales de Mayo/principios de Junio. Las primeras fotos que subieron las celebramos como la llegada del hombre a la luna, adrenalina total. En el primer mes crecimos moderadamente de tráfico (estaba cerrado al público) y en verano, evidentemente, se quedó todo bastante muerto. La parte positiva es que nos dio tiempo a ir puliendo cosas.

Mientras empezamos a hablar con marcas para explicarle nuestra plataforma de ecommerce con prescriptoras, y con todo aquello de las redes sociales (de las que queríamos separar el modelo de negocio) éramos muy bien recibidos.

Y en Septiembre abrimos. Como teníamos muchas páginas pese a nuestro poco tiempo (por cada prenda o look se crea una página), Google nos recibió muy bien desde el primer momento, y rascando visita por aquí, visita por allá, empezamos a crecer muy rápido, llegando en nuestro punto álgido a sobrepasar muchos miles de visitas diarias.

En Septiembre también comenzó el proceso de buscar inversión. Error mío de no empezar antes. Teníamos suficiente con la rondilla que habíamos hecho al empezar y nos dormimos en los laureles. Con diferencia creo que es de las “tareas” menos agradecidas y que más consumen tu tiempo. Puede llegar incluso a ser peligroso, porque te desvía de lo importante, que es vender.

Tampoco quiero extenderme mucho en esto pero fue un periodo de bastante stress y presión, de subidas y bajadas, de oks y de “huídas” en el último momento.

La cosa iba bien, crecíamos bien, aumentamos el equipo, nos nombraban en muchos medios nacionales e internacionales, nos invitaban a charlas, ponencias, conferencias, lanzamos un estudio con las situación de los blogs de moda en España que tuvo mucha repercusión en medios… Nos lo empezamos a creer.

Con un número importante de acuerdos comenzamos a hacer distintos pilotos con tiendas y marcas pequeñas, integrando sus stocks. Podríamos haber empezado dejándoles a las tiendas la responsabilidad de irlo actualizando, pero sabíamos que implicarles de esa manera era difícil, y o las ventas llegaban rápido o podían desmoralizarse y no actualizar.

La que creímos que era la solución descubrimos que era inviable, porque especialmente en el caso de tiendas pequeñas, cada tienda tiene un ERP o gestor de almacén diferente e implica un desarrollo importante o acuerdo con el desarrollador del ERP para hacer la integración. Este coste teníamos que asumirlo porque las tiendas no estaban por la labor, y costaba recuperarlo con el modelo de comisiones que teníamos.

A mediados de 2012 nos encontramos en una encrucijada. Tuvimos una bajada importante en el tráfico por un cambio de algoritmo de Google (ojo con las dependencias) y con una jugada que nos hicieron metiéndonos en una granja de enlaces. Esto se unió a los pilotos fallidos, una ronda importante para firmar y agotamiento mental del equipo.

Se juntaron muchos factores en la coctelera y acabó por estallar.

Decidimos congelar el desarrollo, soltar lastre, olvidarnos del ecommerce, y centrarnos en rentabilizar la página mediante publicidad y afiliación. Desde luego no es la mejor opción de las posibles, pero a volumen se obtienen unos ingresos interesantes.

Cometí muchos errores, dar excesiva importancia a la inversión y no tanto a ingresar dinero desde el primer momento, tardando varios meses en empezar a facturar. No pulimos lo suficiente el modelo de negocio, probablemente podríamos haber empezado de forma más sencilla estando más encima y ayudando a las tiendas en lugar de intentar automatizar todo y quitarnos trabajo.

Hicimos funcionalidades importantes y costosas en tiempo y dinero que desarrollamos sin preguntar a nuestros usuarios que eran los que iban a usarlo. Para nosotros eran cojonudas pero la realidad nos mostró que aunque te pongas en los zapatos de tus clientes/usuarios, mejor que hacer suposiciones es preguntarles directamente.

Lean StartUp. Parte 2: Y varios fracasos llevaron a un éxito. Nació Neon Boots.

Después de estos momentos duros, volvió a rondarme por la cabeza el tema del ecommerce. Gracias a las relaciones con marcas de moda comencé a asesorarles, y hablando con mi amigo Federico Oria, pensamos en montar webs muy de nicho con productos potentes y que fuesen tendencia. Todo en plan low cost, poca inversión, posicionamiento rápido, y que dure lo que dure, jejeje.

La ventaja de especializarte, de ser un producto muy de nicho, es que te da una personalidad y un atractivo diferentes. Seamos sinceros, competir a catálogo ya sea en moda o tecnología es muy difícil porque ya hay players muy grandes que te barren antes de empezar. Es preferible especializarte en un producto y dar numerosas anternativas al cliente. Solo era cuestión de usar todo lo que teníamos creado hasta entonces hasta que diésemos con la clave.

Con las ideas claras empezamos con unos bolsos en mayo y fue impresionante, hasta febrero se han vendido increiblemente bien. Montamos una web sencilla y ágil que nos permitió hacer un esfuerzo importante (aunque no exagerado) en marketing, llegando a pasar a los dos meses a la tienda de la marca original en facturación en canal online.

La experiencia nos estaba gustando, pero vender un producto que no es tuyo tiene pegas, como que dependes de que te sirva la marca y de que te vea como una amenaza para su propio canal online (para una marca es muy rentable, porque vende a precio de público y no tiene intermediarios) y te corte el grifo de suministro (hemos tenido algún momento tenso).

Así que en junio de 2012 pensamos en crear nuestras propias marcas y aplicar la misma filosofía. Federico tenía mucha experiencia en retail de moda, por lo que podía detectar tendencias que nos ayudasen a aplicarlas a un producto accesible dentro de lo premium, no queríamos competir con Zara.

Diseñar desde cero es complicado, y tampoco somos diseñadores por lo que implicaba un desembolso importante. Así que decidimos reinventar una prenda, por un lado cogimos el botín Chelsea, con mucha tradición internacional y que detectamos que se estaba empezando a poner de moda y lo fusionamos con la tendencia de colores flúor.

Con la idea en la mente, en la primera semana de julio empezamos a buscar posibles proveedores aquí en España. Ahora con la crisis no te piden grandes volúmenes para empezar a fabricar, algo bueno tenía que tener!

La segunda semana elegimos tres y pedimos muestras, aquí con algo de precaución porque en moda se fusila todo con bastante rapidez.

Y en agosto hicimos una primera tirada con 100 pares. Quién coño va a ponerse botines en agosto pensaréis. Pues nos cogimos los 100 pares y nos pusimos en un tenderete en el Campeonato de Polo de Sotogrande que se celebró la última semana de agosto. Lo vendimos todo en 3 días.

Evidentemente vimos que había mercado, así que nos pusimos a buscar nombres y surgió Neon Boots (sí, no somos muy originales, pero es pegadizo). Registramos marca, recuperamos el .com pagando una cantidad asumible y registramos dominios en varios países y por supuesto hicimos un pedido más grande a fábrica. Neon Boots estaba en marcha.

Después del encargo a fábrica estábamos muy caninos, por lo que las campañas de marketing eran complicadas, así que pensamos que vender nuestras botas en las mejores boutiques de España por un lado nos daría visibilidad y por otro cash para seguir creciendo. Nos pusimos manos a la obra y en tres meses estábamos presentes en 30 de las mejores boutiques al lado de las marcas más potentes de lujo, con la ventaja de, aún siendo desconocidos, ser más baratos).

En paralelo montamos una tienda online en España (.es) y una web corporativa en inglés (.com). Sencillas ambas, cada una me llevó un día hacerla, no vamos a tirarnos faroles. Con tecnología SaaS, nada de desarrollo propio. La idea era probar el modelo de negocio y luego ya veríamos.

Los primeros pedidos online empezaban a llegar del boca a boca (en las cajas dejamos muy claro cómo encontrarnos online y explicamos nuestra historia, dotando al producto de un encantado diferenciador. Podeís ver nuestra historia en la web).

Las dos webs nos han ayudado mucho ya que tener muchas unidades de todas las botas supone un coste y riesgos elevados, y gracias a analizar las visitas, las botas que añade la gente al carrito aunque no compre y mil indicadores que puedes definir, hemos podido establecer los modelos por los que debemos apostar de cara a la fabricación. Incluso para hacer pruebas de aceptación de modelos de la temporada que viene. Por ahora no hemos fallado y nos está saliendo muy bien esta apuesta por la tecnología y el analisis web.

Gracias al conocimiento que tenía del sector de blogs de moda, aprovechamos para introducir el producto entre bloggers, lo que nos ha dado mucha relevancia a un coste muy bajo.

En España con la crisis pese a que crecíamos rápido el entorno no traía muy buenos presagios, así que decidimos invertir el dinero que iba entrando acudiendo a ferias internacionales de moda y calzado. Es un inversión muy fuerte, sobre los 10mil€ cada feria, pero por suerte nos salieron muchos pedidos y ya estamos presentes en Portugal, Francia, Bélgica, Alemania, Italia, Austria y Suiza, y en breve más países.

Ahora nos encontramos diseñando la estrategia de venta online internacional afrontando diferentes dificultades como envíos, precios distintos en cada páis, etc.

Llevamos poco tiempo pero corremos mucho, y esta vez, o al menos eso creo, inviertiendo el dinero en lo que realmente es importante.

Y ahora si, con el modelo probado y el producto vendiendose ha llegado la hora de desarrollar algo potente y a medida. Muy pronto lo podréis ver.

Conclusiones del método Lean StartUp aplicado al ecommerce.

Como veis en la historia de mi amigo Iván, el método Lean StartUp  no consiste únicamente en hacer experimentos, si no en tener muy claros los recursos con los que se cuenta en cada momento. También es importante destacar que su marca de calzado nunca existiría si antes no se hubiera vuelto loco creando Truendy y se hubiera pegado mil trompazos intentando hacer un modelo de ecommerce.

Lo bueno son las conclusiones a las que fue llegando por el camino. Las reflexiones y aprendizajes que, poco a poco, le fueron abriendo las puertas a la que finalmente sería la idea viable para desarrollar.

Y una vez más con este ejemplo se demuestran varias cosas:

  • Que los negocios no siempre salen a la primera (recordad que Kuombo también ha tenido numerosos cambios en sus primeros 5 años).
  • Que las ideas por si solas no valen para nada si no que lo importante es la forma en la que se ejecutan y cómo evolucionan.
  • No hay que aferrarse a una idea como concepto inmutable si no como punto de apoyo para la evolución.
  • Y lo más importante que el 80% del éxito de un proyecto será su modelo de negocio y la forma de validarlo y solo un 20% será tecnología.
  • Que emprender hoy en día en el ecommerce no es nada fácil aunque es viable si uno se esfuerza de verdad.

¿Qué opinas de esta historia y de estos conceptos?

Javier Echaleku

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21 comentarios

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  1. Muchas gracias por el artículo Javi 😉

  2. Me ha gustado mucho la historia Javier. Sobre todo la parte en que detectan la idea de las botas chelsea, la aplican en local con variaciones, ven que funcionan y se lanzan al mercado online 😉

  3. Gil

    Muy interesante, pero sería más útil con números reales y no datos del tipo “miles de visitas al dia” para los que estamos empezando.

    Gracias y un saludo!

  4. Hola Gil.
    Entiendo que quieras saber ese dato, al igual que las ventas reales y rentabilidad, sin embargo creo que dada la información que Iván nos traslada ha sido bastante generoso en la información facilitada :)

  5. Borja Urreta

    Enhorabuena pareja,

    Un gran artículo. Casos como estos son muy pedagógicos para todos aquellos que nos estamos metiendo en este mundo del ecommerce.

    Un ejemplo más de que Internet no es un chollo. Ofrece unas oportunidades casi infinitas, pero es complicado. A mucha gente le han vendido la moto que en internet es muy sencillo tener éxito y, como consecuencia, los trompazos que se han dado son de campeonato.

    El método lean es la mejor forma para que la gente vaya aprendiendo cómo desarrollar un proyecto poco a poco, sin hacer apuestas excesivamente arriesgadas desde el minuto uno.

    Gracias!

  6. Toni Perez (@toni_pn)

    Hola Javier,

    He tenido la oportunidad de felicitarte por el post por teléfono, pero quiero también felicitar a @ivanrguez por dos cosas:
    – En primer lugar por el éxito de su negocio y el futuro tan impresionante (como mínimo seguro que apasionante). Hay que tener valor y talento para meterse en el negocio en el que se ha metido, tener los resultados que está teniendo en tan corto periodo de tiempo y, finalmente, hacerlo de una forma tan equilibrada.
    – En segundo lugar, por explicarlo. Realmente no sabes lo que ayuda conocer este tipo de casos reales… Lo dice uno que está harto del programa del Évole y que tiene ganas de saber de ejemplos y casos en positivo!!!

    Gracias a los dos!
    T

  7. Gracias Toni por tus comentarios, de verdad :)))
    Animan a seguir contando historias de casos reales y a seguir opinando con lo que vivimos día a día para compartirlo con la gente.

  8. Muy interesante experiencia, me quedo con algo que a veces no parece tan evidente, y es q en un primer momento el éxito de un proyecto esta en el plan de negocio mas q en la tecnología. Enhorabuena a ambos

  9. Gracias Juan. Si, a veces se nos pasa esa parte y nos tiramos como locos a la tecnología. Pensamos más en el producto acabado y en las funcionalidades que en lo que realmente nos va a pedir el comprador.
    Pero bueno, día a día luchamos para aprender nuevas formas de hacer las cosas :)

  10. Hola Javier, por favor sigue compartiendo tus experiencias, a mi me han sido de gran utilidad!. Con mi esposa decidimos emprender en el sector de la moda y el calzado (incline.com.co), no ha sido fácil pero hemos tenido grandes aprendizajes en la práctica y leyendo blogs como el tuyo. un abrazo desde Colombia.

  11. Guauu, enhorabuena. La página tiene muy buena pinta aunque el proceso de compra lo veo muy confuso. ¿Lo habéis programado desde cero? ¿Por qué no probáis para validar algo como mabisy.com que os facilitará mucho el trabajo de programación?

  12. Hola Javier, gracias por el Guauu!, tienes razón respecto al proceso de compra, justo esta semana estamos haciendo la integración con un pasarela de pagos para mejorar el proceso. La página ha sido un desarrollo a medida y se ha programado desde cero por una empresa colombiana (incluyendo el CMS-Content management system que nos facilita la vida para no depender del programador). Respecto a lo de mabisy, pues creo que habría sido una buena opción para validar el modelo de negocio que creamos, pero como no conocía tu blog hace un año y este es nuestro primer emprendimiento online, esto será parte de las anécdotas a contar de la experiencia :)

  13. Aún más importante es que haya consumo , ganas de comprar , algo de demanda de tu producto y entonces te buscan , te encuentran y si eres mejor que tu competencia ….ocurre. – Pero no siendo de los grandes, difícil está.
    Saludos , Gracias , Suerte .

  14. Nadie dijo que fuera fácil, pero ten en cuenta que hoy ya no es el pez grande el que se come al pequeño. A veces el rápido también se come al lento :)))

  15. Es interesante ver que el objetivo no es tener una tienda de ecomerce, si no, el ver si un producto le puede interesar a alguien lo antes posible, y por lo tanto utilizar todos los canales disponibles para llegar al cliente y vender.

    Una segunda lectura, sobre el Lean StartUp: es un excelente método para contrastar la idea, pero lo que le da velocidad de realización son tus conocimientos de las diferentes áreas del negocio, como más sepas de ellas más rápido irás y más capacidad de reacción tendrás

  16. Mafa

    no creo que el pez rápido se coma al lento, ni veo datos que permitan valorar esta experiencia… todo es tan impreciso que parece más bien, mucho ruido y pocas nueces

  17. No pasa nada Mafa. Cada uno ve lo que puede o quiere ver. Siempre habrá opiniones para todo y el tiempo es el único que valida las acciones y los hechos.
    Si quieres hablamos de gigantes que han caído, empezando por la banca y terminando por la distribución pasando por marcas de ropa, calzado y todo tipo de sectores.
    También podemos hablar de miles de proyectos nuevos creados y de éxito, y de todo lo contrario :)
    Pero no escribiría un post si no que daría para millones de libros y creo que no tengo tiempo suficiente :)))
    Gracias por compartir tu punto de vista.

  18. Pedazo de post. Si yo hubiera sabido tanto cuando tuve mi empresa… :-) Este es de esos artículos que te dejan con una sensación del tipo “Dios, existes…” Mucha suerte, y gracias por compartir la historia con tanto detalle, estamos en contacto.

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