Comercial kuombo echaleku

Quiero volver a ser comercial

Soy comercial de vocación. Me encanta el mundo de la venta, la negociación, el trato humano con un posible cliente, la gestión post venta, convertir un lead en un amigo con el paso de los años. Muchos de mis mejores amigos de hoy en día no son compañeros del colegio si no gente que se cruzó en mi camino en mis diferentes etapas laborales. De casi todos recuerdo nuestro primer encuentro en el que les iba a vender algo y hoy compartimos muchas más cosas.

Comercial de vocación.

Formalmente empecé a ganar dinero con la venta a los 18 años (hace ya 21), recién salido del internado de Murcia en el que estudié (San José de Espinardo para más señas). Vendía bolsas de plástico por paquetes, sí, como suena. Las compraba en un almacén por sacos. Cada saco podía llevar entre 20 a 30 paquetes y cada paquete contenía entre 100 a 200 bolsas, si no recuerdo mal. Bolsas blancas o verdes de asas para carnicerías, fruterías, y comercios varios. Bolsas sin asas transparentes de todos los tamaños para todo tipo de cosas. Me encantaba vender bolsas!!!

“Hola, soy comercial de bolsas de plástico” decía yo nada más entrar al comercio “¿es usted el gerente?” Entonces no había CEO’s jejeje.

Ya que la mayoría de mis clientes eran comercios, poco a poco fui incorporando más productos de otros proveedores que les podrían servir, como porta-precios para los mostradores, máquinas expendedoras de turnos para las colas, papel para envolver la carne, el embutido o el pan, etc, etc.

Yo me hacía mis listados de precios y mis catálogos a mano. No tenía ordenador, bueno si, un viejo Amstrad monocromo 8086 de mi padre y una impresora matricial con la que imprimía los listados. Después me hacía folletos a mano recortando fotos y pegándolas en plan collage para luego fotocopiarlas en color en cualquier copistería. Lo recuerdo y me siento viejo jajajaja.

Todo esto lo hacía mientras terminaba de sacarme dos asignaturas que me quedaron de COU en el internado y tuve que recuperarlas en el nocturno. Y ya puestos me fui preparando la selectividad en una academia para poder entrar en la universidad.

Yo quería estudiar Bellas Artes, o Diseño “Asistido por Ordenador” (en aquella época se llamaba así), o INEF (educación física), pero mi padre quería que estudiase empresariales y siempre estábamos discutiendo. A mi eso de empresariales me sonaba a lo más aburrido del mundo, y a él eso de Bellas Artes o Diseño le horrorizaba y me decía que acabaría como los bohemios pintando cuadros en la explanada.

Total, que al final mi nota media de selectividad no me dio para lo que yo quería (5,74) y no pude entrar en ninguna de mis preferencias. Nunca supe si pude haber entrado en empresariales porque sinceramente ni me importaba (curioso destino viendo que hoy soy empresario).

Tuve un intento de estudiar Criminología en la Facultad de Derecho, pero … Ejem, ejem, aquello no era lo mío y lo dejé.

Seguí vendiendo, que me encantaba y encima me ganaba un buen dinero. Vendí generadores de ozono, material de boxeo, seguros de vida en Mapfre como comercial comisionista y otras cosas que iban surgiendo. Todo aquello por cuenta propia.

Como en aquel momento también estaba con los entrenamientos y la competición de boxeo, me saqué el título de monitor de sala y me puse a trabajar unas horas en el gimnasio dónde hacia pesas (así me salía gratis el entrenamiento). Entrenaba y hacía de monitor en la sala y luego a patear la calle y a vender para acabar el día en el gimnasio de boxeo por la noche y terminar de tirarlo todo. Era joven, aguantaba lo que me pusieran encima (que tiempos aquellos).

Luego me contrataron de comercial en telefónica para vender el famoso Hilo Musical (no existían los MP3 ni nada por el estilo) y fue dónde conocí lo que era trabajar para otros, tener objetivos de ventas, presión mensual y trimestral, jefes, jefes de jefes, jefazos y “capos”. Reuniones territoriales y cursos de ventas en los que nos explicaban la importancia de detectar necesidades (en aquel momento me sonaba a chino). Me aburría la burocracia y la política de las grandes corporaciones, pero me encantaba vender.

Además empezaba internet y me enganchó. Los chat, las primeras webs, los primeros foros y grupos. Era todo un descubrimiento con un potencial para vender alucinante.

Un buen día me pusieron de patitas en la calle y me tuve que buscar la vida ¿como? Vendiendo. Pero entonces fue cuando mi vocación salió a la luz en forma de retoque fotográfico y más adelante de diseño gráfico y web.

Totalmente autodidacta y sin ninguna formación me puse a hacer trabajos por mi cuenta y a venderlos. Reconozco que era mejor vendedor que diseñador pero quería aprender y quitarme la espinita de no haber estudiado. Pero en Alicante, más allá de algún cursito que otro, tipo Photoshop o similares, no había mucho más a lo que yo pudiera acceder, así que decidí buscarme la vida en Madrid.

Allí también tuve que vender, pero en esta ocasión me tuve que vender a mi mismo. Noooo, no pienses mal, me refiero a que quería entrar a trabajar de diseñador en alguna agencia o estudio, pero no era bueno como diseñador, así que tenía que venderme como que quería serlo y deseaba aprender (eso era totalmente cierto). En menos de una semana ya estaba trabajando y estuve más de un año y medio trabajando de diseñador, enseñado por mi jefe y compañeros (hoy amigos algunos).

Un día decidí volver a Alicante y entré de diseñador en Panama Jack, pero no duré mucho. Esto del diseño me gustaba pero yo veía que no era bueno y quería volver a la acción comercial.

Así que nuevo salto, y allá por el 2.000 entré a trabajar de comercial en CESSER, una empresa certificada por IBM (hoy desaparecida después de haber llegado a tener más de 300 empleados) en la que implantábamos servidores y ERP de Navision. Algo que a mi me sonaba a chino mandarino y que tuve que aprender para poder venderlo.

Si lo de Madrid fue un Master en diseño gráfico, publicidad y artes finales, lo de CESSER fue todo un Master en informática. Además empezábamos a “tontear” con implantaciones de comercio electrónico de aquella prehistoria.

Fue una época brutal, apasionante, intensa a más no poder. Además, ya que sabía algo de diseño, de internet y tenía mis propios ordenadores, a la vez que vendía CESSER, hacía alguna venta de mis servicios de diseño que luego me curraba en casa por las noches.

En esa época mi cabeza estaba hecha un lío. Por un lado quería seguir vendiendo pero por otro seguía teniendo clavada la espinita del diseño y quería seguir aprendiendo a diseñar.

Un buen día me surgió la oportunidad de presentar mi candidatura en Inditex-Tempe (Elche) como diseñador gráfico para Massimo Dutti, así que me presenté allí y me vendí, con tanto éxito que me compraron jejejeje. La vedad es que la persona que me entrevistó, que luego fue mi jefe, creo que no supo ni lo que había comprado ni lo que yo iba a hacer allí. Lo cierto es que, 6 meses después, a mi jefe junto a otro compañero y a un servidor, se nos ocurrió montar una empresa juntos y pasamos de ser compañeros a ser socios.

El reto fue venderle la idea a los primeros clientes, pero bueno, eso se me daba bien y lo conseguimos. Pero entonces ya no sabía si era comercial, diseñador, empresario u hombre orquesta. Era mi primera experiencia como empresario con socios y la verdad es que todo pasó muy rápido y cuando nos quisimos dar cuenta ya teníamos hasta empleados trabajando. No solo había que vender si no que teníamos que gestionar personal, finanzas, proveedores, clientes, y lo que resultó más complicado, entendernos entre nosotros.

Me había convertido en empresario sin tener ni puñetera idea de lo que estaba haciendo y no habiendo querido estudiar empresariales como le hubiera gustado a mi padre. Además me creí el rey del mambo y creamos otras dos empresas, una de ellas una agencia de publicidad y diseño web. Y como no podía ser de otra manera, y ya conté en otro post anterior, 4 años después nos dimos la torta del siglo y se fue todo al carajo.

Menos mal que un año antes de darnos la torta yo había empezado a estudiar un MBA de dos años y adquirí la formación necesaria para saber cómo cerrar aquella locura y darme cuenta de que lo estaba haciendo todo mal (que era casi todo). Además descubrí que esto de estudiar temas relacionados con la empresa también me gustaba.

Una vez cerrada la empresa oooootra vez vuelta a empezar.

Intenté crear una marca de camisetas que se llamaba yoloflipo (hoy es una tienda online), pero para pagar mis deudas y poder sacar este proyecto adelante tuve que vender de nuevo. Vendí temas de diseño gráfico, diseño web, retoques fotográficos, trabajé en una empresa de pufs y sillones vendiendo a tiendas y creando una red comercial, e hice infinidad de movidas para salir adelante.

El Master me había enseñado que esto de montar una empresa no iba a ser tan fácil y que lo que de verdad se me daba bien era el mundo de comercial. Así que, cuando un amigo me propuso vender móviles de Vodafone, yo acepté el reto.

Y esto de la tecnología me encantaba, y además de vender empecé a descubrir mil posibilidades que iba a tener la telefonía y la movilidad de datos. Las primeras blackberrys y smartphones eran apasionantes, “ordenadores con internet en tu mano”, guau!!!

En mi etapa de Vodafone pasé por todos los palos, comercial, jefe de proyectos, jefe de ventas, formador, director comercial. Me encantaba. Se unía la venta al mundo tecnológico, internet y algo de diseño. Además fui descubriendo y soltándome con la formación.

Y un buen día, una vez conseguido mi objetivo de pagar mis deudas y mis préstamos, decidí dejarlo todo y volver a ponerme por mi cuenta. ¿Cómo? Vendiendo jejejeje.

Me puse a vender todo lo que había aprendido. Asesoramiento a empresas para supieran aprovechar mejor internet, formación comercial a equipos de ventas, formación en negociación a jefes de ventas, y hasta dominios, hosting y diseño web.

Así empezó lo que ahora es kuombo. Con mi ex-mujer Laura (@lauracastll) y mi ex-cuñada Elena que quisieron compartir esta aventura conmigo. Año 2008 antes de la crisis, sin tener ni idea de lo que es un inversor, un business angel ni nada parecido. Pero con muchas ganas de vender y mucho camino por delante. Sin un duro, en pleno inicio de una crisis mundial y capitalizando el proyecto a base de vender, sin ninguna inversión ni financiación de ningún tipo.

A base de ventas, y teniéndonos que trasladar a Valencia para tener más futuro, en estos 5 años se ha ido creando un equipo de más de 20 personas y hemos pasado de vender dominios a vender desarrollos de comercio electrónico y hasta tener tiendas online propias. Y ahora que tenemos estabilizada la parte de desarrollos estamos creando nuevas divisiones que en breve comunicaremos, pero …. lo mejor de todo es que me he dado cuenta de que, a pesar de haberme convertido en empresario, he vuelto a ser lo que quería ser, comercial.

Ahora soy el comercial de mi propia empresa, ahora vendo los productos y servicios que hacemos, pero con la ventaja de que ya no soy yo el que los hace, si no que tenemos la gran suerte de estar rodeados de grandes profesionales que sí que saben muy bien lo que se llevan entre manos.

Ahora soy el comercial de los servicios que hace el equipo que hemos creado. Ahora soy el comercial de mi mismo y eso me encanta. Y lo mejor de todo es que el producto final que vendo es de calidad porque NO lo desarrollo yo si no los que realmente saben de esto.

Quiero volver a ser comercial, y empresario claro, porque he creado la empresa que vende los servicios que quiero vender, pero nunca más dejaré de ser el comercial que me hace sentirme realizado.

Esto de tener una empresa es apasionante, pero el día que deje de vender, el día en el que me tenga que meter en un despacho o me tenga que poner delante de un ordenador a diseñar o a programar, entonces me marchitaré y desapareceré. Y eso que el diseño y la programación me encanta, pero como asumo que soy un zoquete prefiero que lo hagan los que realmente saben y yo dedicarme a lo que me gusta, que es estar con los clientes :)

Y a ti ¿te gusta vender?

Os recomiendo un artículo que acabo de descubrir, muy interesante y realista, de Asier Marqués sobre disfrutar de tu empresa y segundas oportunidades.

(Derechos de foto de cabecera de fotolia)

Javier Echaleku

Si te ha gustado este post, te invito a que lo compartas en las redes sociales y que hagas tus comentarios. Si no te ha gustado me encantará conocer tu punto de vista. No pretendo tener la razón en nada de lo que escribo y por ello tus comentarios serán perfectos para generar debate y contraponer ideas.

40 comentarios

Deja tu comentario

  1. Al final todo se trata de vender. Los políticos nos venden humo, los empresarios vendemos nuestros productos o servicios, los banqueros nos venden intereses y los trepas venden motos.
    Comercial, profesión global.
    Buen post.

    Ah, y ya ves que no me he dormido 😉

  2. Con lo bonita que es la palabra “comercial” y lo chunga que la han dejado :(

  3. Excelente entrada Javier (como ya nos tienes acostumbrado)
    Desde que abrimos los ojos por la mañana hasta que nos volvemos a dormir en esas miles de situaciones que vivimos y compartimos no dejamos ni un solo instante de vendernos.

    Yo tambien de mayor quiero ser vendedor!!!

  4. Ricardo Lop

    Muy interesante, como siempre, lo comparto.

  5. Desde pequeñito!!

    Empecé vendiendo y comprando comics y mi primer trabajo al acabar la universidad fue de vendedor de libros.

    Ponían unos anuncios grandilocuentes de Comercial Orientado a Marketing con vocación de crecimiento, … y me encontré vendiendo libros por toda Cataluña.

    Lo sé, la reputación del vendedor de libros no es la mejor, ni la del vendedor de nada, pero vender es una pasión, vender no es convencer o enredar, vender es buscar, encontrar y solucionar necesidades de tus clientes.

    Un buen vendedor defiende a capa y espada a sus clientes, porqué sabe que su beneficio está en ayudarle.

    Actualmente soy empresario ( o CEO ) y he aprendido diseño, usabilidad, marketing, planes financieros, algo de desarrollo, …, pero si no supiese vender no sacaríamos adelante nuestra empresa y nuestro equipo comercial es la niña de mis ojos, porqué señores, ellos nos han dado de comer cuando nuestros proyectos solo eran sueños.

    Adoro vender! Es el principio de cualquier empresa.

    Comercial es una profesión denostada pero si Colón no hubiese sido capaz de vender un sueño hoy los churros los mojábamos en Mirinda!!

  6. Alberto, comparto 100% todo lo que dices y lo siento igual. Gracias por tu aportación.
    Gracias también a Cutillas y a Ricardo Lop :)

  7. Creo que tu blog se va a convertir en una visita obligada cada vez que publiques algo. Me encanta cómo te expresas, cómo afrontas todas tus vivencias y la capacidad que tienes de enganchar gente a este mundo del emprendizaje. Conmigo al menos lo has conseguido. Te lo dice uno que iba para Magisterio y terminó estudiando Publicidad y RR.PP.

    Eso sí, a día de hoy, y en parte gracias a gente como tú, puedo decir que no podría haber hecho mejor elección.

    Lo dicho, si hay alguna manera de podes suscribirme a tus publicaciones me gustaría que me lo hicieras saber.

    Un saludo y enhorabuena por ser tan genial.

  8. Otro post sentimental, de esos que te gustan tanto 😉

    La verdad es que al final, si hay que vender, pero hay que vender algo en lo que creas, y lo mejor es creer en uno mismo, porque entonces todo es más fácil.

    Desde luego el saber rodearse es muy importante y has podido hacerlo.

    Leyéndote dan ganas de trabajar con vosotros, de aprender con vosotros y de disfrutar en el camino.

    Enhorabuena por el post, otra vez…

    Por cierto, mi mujer es criminóloga….

  9. Odei, muchas gracias por tus palabras, espero no ser muy cansino con el tiempo jJjJjaja.
    Para suscribirte solo tienes que ver el formulario de la derecha, justo debajo del buscador :p

  10. Jajajaaj carlos, pues nada, cuando quieras te vienes :p
    Saludos a tu santa esposa :)))

  11. Me hace gracia la descripción de tu vida laboral, pues me veo reflejado en ella por la multitud de profesiones y labores a las que te has dedicado.
    Esta claro que con la crisis tan brutal que tenemos encima nuestros clientes necesitan un poco de calor aportado por el comercial de toda la vida pero adaptando su negocio al canal online.
    Y como respuesta a la última parte del post, ¿de verdad te ves en un despacho sentado alguna vez? yo no me veo.
    Saludos.

  12. Jajajaja manuel, por responderte, fíjate que en la última ampliación de oficina hasta me quitaron mi sitio y ahora voy repartiendo mis cosas por ahí jajajaja

  13. jose brillante

    javier ya se que porque te admiro tanto hemos llevado vidas paralelas,me ha emocionado tu articulo,gracias por ser como eres.

  14. Jose, ahora eres tú el que me ha emocionado :)))
    Gracias a ti por comentar

  15. Me ha encantado el relato de tu vida profesional, al final todos los que tenemos proyecto lo que hacemos es vender. Estamos vendiendo permanentemente aunque al principio, muchas veces no nos demos cuenta. Me ha encantado tu relato, yo tambien me veo reflejado en algunas cosas.

    Un abrazo.

  16. Manu

    Me ha gustado tu post, la verdad que me siento identificado, a mi también me gusta vender!!!

    Un saludo

  17. Gran post Javi. Creo que todos los emprendedores nos sentimos reflejados de alguna manera en tus vivencias, la inquietud y el perfil comercial lo llevamos dentro.
    Un placer leerte.
    Un abrazo!

  18. David Hurtado

    Un relato muy interesante, ilustrativo y tan real como la vida misma. Esto demuestra que aunque a veces nos empeñemos en tomar otros caminos al final, volvemos al origen. Yo llevo unos años vendiendo, y es verdad que hay que tener pasión, confianza y querer lo que haces para poder transmitir esa ilusión y generar confianza en el de enfrente. Que perciba que te preocupas por él, y estás para ayudarle, para quedarte en su casa.
    Muy bueno el post, enhorabuena.

  19. Gracias Carlos, seguro que no es nada nuevo para ti que eres un comercial de pura cepa :)

  20. Gracias David, como dices creo que la clave de vender no es la venta si no ser capaz de entender las necesidades de un cliente y ser capaz de cubrirlas.
    Lo bonito de vender tu propia empresa es que además puedes diseñar tu producto o servicio enfocado a cubrir esas necesidades.

  21. La verdad que me alegra mucho leer este tipo de mensajes , claros , sinceros , con espiritu y haciendo que los que estamos en la fase 1 , podamos aprender de todo los errores y todas las cosas bien realizadas.

    Gracias

  22. Gracias a ti Eduardo :) y mucha suerte en tus segunda, tercera …. y enésimas fases :)

  23. Un post apasionante Javier, no te conozco en persona (aunque asistí a una charla tuya sobre el fracaso en MiEmpresa 2012) pero das la impresión de haberte sido muy fiel a ti mismo y haberte convertido en quien de verdad eres.
    No comparto tu pasión por la venta (la mía es la innovación tecnológica) pero me has inspirado, muchas gracias

  24. Guauuu Joel, que alguien del equipo de Ideateca diga esto y comente en mi blog es todo un honor.
    Muchas gracias y da recuerdos a Eneko Knörr :)

  25. JuanbaFarma

    Muy buen post Javier. El binomio comercial-empresario creo que es lo que vivimos a diario la mayoría de los autónomos con PYMES. De todos modos la conclusión que saco es tu excelente capacidad de adaptación y visión. Siempre comentas tus fracasos o proyectos fallidos, que terminan… Has sabido obtener conclusiones de ellos y quizá por ello estás donde estás; otras personas se hubiesen hundido y no hubiesen sacado ninguna conclusión más que el propio “hostión”.

    Gracias por la entrada

  26. Jajajaj juamba, por lo menos lo intentamos :)
    Retroceder nunca, rendirse jamás (alguien lo dijo jajajaja)
    Gracias por tu comentario.

  27. A mi me encanta vender!! Recuerdo que cuando tenía unos 10 años ayudaba a mi padre en nuestra tienda y por cada par de botas que vendía me daba 100 pesetas. La gente se quedaba asombrada al ver que un chavalín les atendñia y sabía lo que se decía (cosas de ser un negocio familiar) Han pasado los años y ahora ya crecidito mi pasión sigue siendo vender. A mi me ha tocado dar el salto a Internet y a nuestra tienda online la considero como un hijo y cada vez que alguien hace un pedido, llama para hacer una consulta o viene directamente a nuetra tienda porque nos ha descubierto a través de la web, racuerdo los inicios y cómo a pesar de haber cambiado muchas cosas al final sea como sea lo que nos mueve es VENDER!!

  28. Marcos Cifrian

    Ayyyyy amigo. Todos tenemos nuestras historias pasadas, incluso hasta pueden llegar a ser más interesantes que la tuya, pero… que bien las cuentas perraco. Un abrazo amic

  29. Gracias Jordi por el comentario y por compartir con nosotros tu historia :)

  30. Si amigo Marcos. Claro que hay historias apasionantes de mucha gente que no se cuentan, por eso yo tengo una sección en el blog en la que cuento historias de otros. Me encantan las historias personales de la gente, saber sus vivencias, cómo ha conseguido las cosas.
    Soy muy curioso y me gusta llegar al principio de los asuntos para entender el presente.
    A ver si un día te animas y me cuentas tus aventuras y escribimos algo juntos :)))

  31. Pingback: Vender servicios es algo más que vender. Javier Echaleku – Pasión ecommerce – Kuombo.com

  32. Enhorabuena Javier, es reconfortante leer tu artícculo, que vocación tan clara y persistente, eso no abunda por ahí. Excelente tu capacidad para superar situaciones “delicadas”.

  33. Gracias Txema.
    Seguro que hay un montón de gente que ha vivido situaciones similares o incluso más complejas y las han sabido resolver espectacularmente bien. La única diferencia es que la mayoría no se anima a contarlo. Molaría que otros lo hicieran :)

  34. Esteban

    Pues a mi, como a la mayoría de la gente, no me gusta vender. O simplemente no sé. Y sin embargo es una habilidad necesaria, más en estos tiempos en que es difícil tener un trabajo fijo y al menos debes saber venderte a ti mismo, para ir consiguiendo algo. Más aún si la salida profesional sólo puede ser el emprendimiento.

    Pero es algo que no se enseña en los colegios, ni en las universidades, ni aunque estudies Empresariales. Pero es que está también la mala imagen. Visto desde fuera, los comerciales son esos tipos con mucha labia que te enredan y acabas comprándoles lo que no necesitas. ¡Y de verdad existen comerciales así!.

    Y entre unas cosas y otras: qué difícil se me hace ser vendedor. Aún así hace poco tuve que hacer de tripas corazón y poner toda la carne en el asador para alquilar, temporalmente espero, mi piso para poder pagar la hipoteca y mientras volver a vivir con mis padres.

    Lo he conseguido alquilar al precio que quería, pero aprendiendo cosas por el camino que me hicieron llegar a la conclusión que podría haberlo conseguido en mucho menos tiempo de haber sabido algunas cosas y haberme decidido antes a hablar yo mismo con los interesados. Casi mi primera experiencia como vendedor, mi pequeño bautismo de fuego.

    ¡Cómo cuesta esto a un tímido irredento!

  35. Amparo Merelo

    Muy chulo…me has enganchado hasta el final. Y mientras leía pensaba que comerciar es intercambiar, ¿para que? para darle al otro algo que necesita y que facilitará o mejorara su vida. Eso ya se hacia en la edad de piedra. No es solo un oficio, lo lleva dentro el ser humano y todos vendemos algo. Pero algunos como tu lo hacen un arte.
    un abrazo.
    amparo

  36. Una profesión muy dura donde hay mucha competencia, pero merece la pena

  37. Jose

    Pues a mi me han llamado para hacer de comercial de ONO y ando rabioso. Cada día veo más gente con carritos (sintecho, vaya) por la calle. ¿Quien me va a comprar?, Y ahora cuando llegue el verano y cierren las empresas, ¿a quien le vendo?.
    Me gusta más la palabra “comerciante”, pero yo es que me veo más en una tienda, lo reconozco. Normal que a los vendedores/comerciales se les tenga mala fama: he hecho de puerta fría y la cantidad de tonterías y argúcias que he escuchado con tal de vender.
    Me tocó hacer de puerta fría en Elche y hubo una tarde que llovió allí. Me ví a mi mismo como un loser.

Deja tu comentario