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¿Por dónde empiezo con mi ecommerce?

“Oiga, ¿por dónde empiezo con mi ecommerce?“. Una de las preguntas del millón que siempre se hace la gente cuando está pensando en desarrollar su tienda online como canal de ventas. En todos los casos esperan una respuesta clara y contundente a modo de manual o de guía operativa con sus correspondientes pasos 1, 2, 3… hasta el último que es “me forro”.

La verdad es que estaría genial disponer de ese codiciado plan, diseñado por los dioses o gurús de lo que sea. Y aunque todos (me incluyo), en algún momento dado hemos caído en la trampa de intentar responder a la tan ansiada pregunta con nuestro particular decálogo espiritual, no nos hemos dado cuenta que más que ayudar hemos puesto más sombras que luces a los que, con hambre de conocimiento, solo buscaban saber cuales eran los pasos a seguir para hacer grande su negocio.

Por suerte, últimamente he aprendido a responder a la “gallega”, es decir, no aclarar nada, y es consciente por lo impreciso de la propia pregunta. Pero no es mal intencionado si no buscando provocar una reflexión que reconduzca las expectativas del “curioso” y le haga ver que no hay respuesta clara para tan abierta pregunta.

Pero claro, no voy a ser tan chulo como para quedarme ahí, si no que voy a profundizar haciendo una reflexión.

Reflexión: ¿qué debo preguntarme antes de empezar a montar mi ecommerce?

Creo que esta pregunta sí que puede tener unas respuestas más concretas (en forma de más preguntas, eso si), y tendrá como resultado un mapa de información que me ayudará a valorar, con más criterio, si este proyecto que tengo en mente es viable o simplemente es una locura.

1) ¿Cuál es mi punto de partida?

El dato realmente importante. Porque no es lo mismo ser un emprendedor que empieza de cero a hacer su guerra, que un emprendedor que presenta un proyecto externo a una compañía off ya establecida, que un pequeño comercio local, o una cadena de tiendas, o una franquicia, o un distribuidor, o una marca propia con canales de distribución ya funcionando.

En todos estos casos, lo importante no es por dónde empiezo, si no los actores con los que voy a tener que convivir en este entorno empresarial o comercial en el que se va a desarrollar dicho ecommerce.

Una vez analizado el escenario de competidores/proveedores/clientes en el que voy a trabajar, podré tener una idea más clara de la estrategia a seguir, de la forma de aportar valor en la cadena de distribución, de la forma de diferenciarme respecto a los competidores y de los recursos que voy a necesitar para todo ello.

De esta manera, podré evaluar diferentes soluciones tecnológicas y planteamientos estratégicos que definirán los siguientes pasos de mi aventura. Te aseguro que hay tantas posibilidades como combinaciones de escenarios pueda evaluar.

2) ¿Qué presupuesto tengo para destinarlo al proyecto?

Además de que hay tantas posibilidades de arrancar un proyecto de ecommerce como combinaciones de escenarios estratégicos o comerciales pueda hacer, la parte de presupuesto también es importante. Ya no consiste en buscar proveedores que me digan lo que me cobran, por ejemplo para hacer una tienda online, porque me voy a encontrar más posibilidades de precios que variedades de aves en la fauna amazónica.

Lo mejor es fijar un presupuesto para un año y asumirlo como riesgo al 100%, de manera que si la jugada me sale mal no me provoque un colapso financiero al haber abierto y cerrado ese canal.

Además, es muy probable que de ese presupuesto sea conveniente destinar solo el 20% a la plataforma y dejar lo demás para marketing. Pero claro, tampoco esto es una regla fija, ya que si parto de cero y tengo que contratar gente, buscar un local, comprar mercancía, etc, etc, lo mejor es hacer un plan de empresa más en detalle y hacerme una idea más realista de los números que estoy manejando.

3) ¿Qué formación tengo yo en ecommerce y qué formación tiene mi equipo?

Este punto es vital, ya que NO SE DEBE EMPEZAR A DESARROLLAR ESTE CANAL ONLINE SIN LA ADECUADA FORMACIÓN. Sería como si una marca se pusiera a abrir tiendas físicas sin saber nada de retail o como si alguien quisiera crear una red de vendedores sin saber de ventas y dirección comercial. A no ser, claro está, que tenga el suficiente capital como para contratar a un equipo directivo muy formado en el sector de actividad y en el canal ecommerce y que ellos levanten el proyecto. Aún así te recomiendo formarte en los puntos clave para saber dirigir ese negocio.

No olvidemos, para los que se inician desde cero, conocer también el sector en el que se va a operar, si no podría ser otro suicidio. Sería como montar un restaurante sin saber de hostelería, o montar un gimnasio sin saber nada del mundo del deporte. Igualmente puedes contratar a un equipo directivo que te lo lleve, pero para eso mejor elige otro negocio, sector o canal que domines.

Conclusión: ¿por dónde empiezo con mi ecommerce?

Siendo muy consciente del punto de partida con el que arranco y valorando todas las alternativas posibles en función de todas las combinaciones que pueden darse entre todos los actores (clientes, proveedores, competidores).

Planificando un presupuesto anual y repartiéndolo entre todas las partidas en las que tenga que invertir, pero asumiendo como riesgo el 100% de dicho presupuesto para que el fracaso total no te tumbe la estabilidad financiera de la empresa.

Y por último, analizando y siendo conocedor de la formación de base mía y de mi equipo y de lo que he de invertir en recursos humanos y formación para que el proyecto tenga una mínima viabilidad.

Como ves, responder a la pregunta inicial sin conocer mínimamente las demás, es como querer predecir el futuro sin bola de cristal, que digo yo que alguno podrá, pero hasta ahora nadie ha demostrado que sea algo real.

Javier Echaleku

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